ExtremoBlogo
viernes, septiembre 16, 2005
Prueba
Quisimos empezar, comenzamos torcido.
¡No supimos editar!
¡Apretamos un mal botón!
Es este mensaje una reparación de otro error más antiguo.
David Wapner
vafner@shani.net
Página web:
Laguna Obra-Recursos David Wapner
http://www.angelfire.com/de2/dwapner
http://www.imaginaria.com.ar/03/3/wapner.htm
Telefax: + (9728) 6 43 7783
Zizling 2/4
Beer-Sheva
Israel
Cuando nació se hizo amigo de la partera, dato que no pudimos confirmar.
En la escuela primaria hacía los deberes en la dirección, recibiendo ayuda
del mismísimo director, el señor Avelino Noguera, al cual odiaba sin que su
odiado lo notase,
Su primer poema lo leyó la futura superestrella Fauda Amarelha, quien
conserva el manuscrito en el congelador de su heladera.
De adolescente viajó por América del Este; una noche, en un descampado
cercano a la localidad tucumurense de Yatamán, conoció al mítico
guerrillero Fabrico Vargas. A punto estuvo Vargas de matar a Barbas, pero
una oportuna broma del poeta aflojó al revolucionario al punto de caérsele
su Kalachnikov al piso. El arma no tenía cerrojo, escapándose un tiro que
fue a enterrarse en un pie de Barbas. Barbas conserva "esa hermosa bala,
esa pieza de martillería", como sólía definirla Vargas, quièn murió un año
después víctima de la disenteria.
Bargas regresó a su país para aquella misma época. En la aduana, sita en el
paso fonterizo del El Chacareral, un empleado amigo suyo lo ayudó a pasar
un ladrillo de marihuana que había escondido oportunamente dentro de la
caja de una guitarra Bobafón.
David Wapner
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Beer-Sheva
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Se presentó un ente metafísico en la oficina de Oberdan Barros y le
recriminó con sonidos soeces. Oberdan Barros tardó en reaccionar, pero al
fin se puso de pie y se sacudió las solapas de su saco. No sabía muy bien
qué decir, lo primero que le salió es un improperio.
De inmediato el cuarto se sacudió, las paredes se hincharon, los cristales
chirriaron pero resistieron, menos un vaso con agua, que estalló en el
escritorio y arruinó un manuscrito anotado con roller.
David Wapner
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Beer-Sheva
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En la biografía de Pablo Novac, editada por Dellapuerta Editores en 1997, se omite el dato que
Gabriel Dalvicio intervino en la creación de "Búsqueda fanática" y "Junto al pez".
Le preguntamos al autor, Froilán Arrúa, al cual conocimos en una ceremonia de despedida, a qué se debió un olvido tan notable,
a lo que respondió "justamente, es un problema de memoria". "¿Y no lo pudo reparar durante el proceso de corrección", insistí,
"no me dí cuenta", dijo, y no dejó que le vuelva a preguntar.
Juana Echayarán concurrió el último viernes a la presentación de E. C.
Tom-Tom, en el vetusto Rodario, de Florencio Arrieta y Avenida Gobernador
Yáñez. El recital se desarrollaba en forma normal, esto es, mucha batunba,
plash, preporragia, y demás "comarcas" que caracterizan a la banda liderada
por Sam Diego, cuando en plena euforia del tema "Al ego ría (Meta forro)",
se corta la electricidad en el escenario. El corte no duró ni dos minutos,
pero que fueron lo suficientemente largos como para posibilitar un suceso
que. llamado a cambiar la historia de nuestra música, no lo hizo. Cuando el
desperfecto se hubo subsanado, alí estaban todos los mismos integrantes de
E. C. Tom-Tom que un par de minutos antes. El público saludó con estruendo
tal que el bajista Anilloro Estrella se puso lívido. Tardó unos segundos en
reaccionar, sin recibir ayuda del resto de sus compañeros. Cuando parecía
que toda estaba bién, sucedío lo que nadie esperaba. La banda arranca de
nuevo con un sonido por todos desconocido. Las canciones son totalmente
nuevas, en un estilo que en nada recordaba a los viejos E. C. Tom-Tom.
Cantan en un idioma que es difícil reconocer. La guitarra de Paulo
Marronario suena como tambores. Cada tema, tocados sin solución de
continuidad, dura un promedio de 46 minutos. Un estribillo se repite como
mantra: "somos los Tarántulos Vermes/somos los Vernáculos Termes/enemigos
de corazón/de los E. C. Tom-Tom". Juana Echayarán no lo podía creer.
El último libro de Gamarra López se titula "Me han perdido los Veinte". Es
cuánto menos enigmático. Todavía no lo he leído. Algunos amigos, sí. Las
opiniones son contradictorias. Primero, quiero opinar por mí mismo. El
problema: en este país no se venden los libros de Gamarra López ni de
cualquiera de sus connacionales. Tampoco son traducidos. Anteriormente
Gamarra López publicó "El férrico", a mi juicio, la mejor novela sobre
panes que se haya escrito. Esa sí que la leí. En el último viaje a la
patria.
"Hay unos bichos rarísimos que se posan en la pantalla en la que escribo de
a tres."
Así comienza el relato de Francisco Theodorowszcky "Son nuestras hermanas".
Alguien dice en algún momento:
"No son malas".
La voz que relata sufre de insomnio.
En un comentario publicado por el El Rogador, se arrieszga la teoría de que Javier Hurtado Valdepeñas plagió su famosa novela corta "Hagamos la vida como si pez" (1972) de su hermano Esteban, el conocido paleontólogo quien descubrío en su tiempo un fósil al que bautizó Dilapidon Hurtadensis. En los cuadernos de anotaciones que acompañaron a Esteban a lo largo de sus exploraciones, se desarrolla una suerte de relato paralelo en el cual el científico se trasnsfigura en una suerte de pez de tierra, y de este modo barrena en su "medio vital" por "no morir de quietud." Pero no es sólo el movimiento lo que mantiene con vida al pez de tierra, este no sería posible sin el combustible que le suministra la esperanza de hallar a Fósil, cuya entidad desconoce y eso le estimula. Nada se sabe qué habrá de ocurrir una vez que el encuentro se diere, si es que se da. Armando Granda, el articulista que propone la teoría del plagio, está seguro que ese "dìa después" plateado en sus apuntes, confirma que Esteban Hurtado Valdepeñas sospechaba de su herrmano. Por otra parte, lo más importante es que las líneas argumentales de la novela de Javier y el esbozo de Esteban coinciden en forma notable. Todos recordamos —al menos quienes lo leímos— el momento en que Pezterro se encuentra ante la puerta del corralón en dónde se supone vive El Gran Fósil: "Ahora, o me convierto en piedra también yo o, de lo contrario, comienzo ya mismo una Intifada. La Intifada de los adoquines. Lo difícil va a ser encontrar adoquines. No importa, si no hay adoquines, buenos serán ladrillos."
¿Qué se ha hecho de Denisse de Colonia? Esta poeta casi secreta, supo
frecuentar como simple oyente las reuniones del mítico círculo Malacadabra,
allá por 1968, hasta que un día hizo circular un papelito con un poema
"anotado por mí" (Parte del aire) que causó tal sorpresa y asombro entre
los concurrentes, que la primera consecuancia de su acto fue huir y no
mostrarse nunca más. Un año después del suceso, Héctor Rolando, uno de los
referentes del grupo, recibió por correo una carpeta que contenía más de
200 páginas con versos, todos firmados por Denisse de Colonia. Los
esfuerzos de Rolando para ubicarla no dieron fruto, y el poeta decidió que
no debía demorarse la publicación de ese libro, que no es otro que
"Manutención del Día y la Noche". Así fue, luego nunca más se supo nada de
la poeta la cual hoy debe contar unos 57 años:
al suelo
o del suelo van
o vienen las palabras
toda vez que las escupo
o rebotan
tras haberlas escupido
y me limpio la cara
con un poco de asco
(Denisse de Colonia)
No voy a decir que me gustó, pero mentiría si afirmase que "Según Clara, ya
fueron" es un libro descartable. No conozco al autoy -Sergio Carriera-,
nunca leí nada suyo, nadie influencia sobre lo que ahora digo. La pregunta
es, ¿puede un libro escrito con maestría ser malo? ¿Un texto escrito por un
sordo de la mano puede ser pensado bueno? El tema con "Según Clara, ya
fueron" es que patea, patea, patea: a veces duele, luego se torna
fastidioso y al final aburre:
"Por fin, reposo".
"Nadie ha nacido verde. Sin embargo, es una posibilidad"
(Clara Graber, "El espacio finito")
"Sólo por las medias distinguí quién era. Me quise acercar, pero en mitad
de mi impulso, decidí entrar al otro cuarto. Había almohadas. Había una
persona. M fijé quién era. Me reconoció."
(Eduardo Marman, "Entre baldozas")
¿Una sobrecarga de sugerencias es la causa del agobio que causa el poema
"Pentatronía", de Aníbal Vax?
Tal la idea que maneja Julián Gómez Bohr en su ensayo "Toneladas por verso
cuadrado", "hasta los orificios de las letras 'o' estan tapados por la
substancia alusiva", dictamina. Puede ser, con imágenes así es muy difícil
competir. Yo propondría algo más simple: "Pentatronía" está escrito con
ladrillos en lugar de palabras. O pongamos palabras, que al primer contacto
con el aire, se han petrificado.
"Cuánto más leo esto, más me nublo:
'el férrico
el ácido férrico
el lánguido, el oligo, el frénico'
Cuando me recupero, digo 'es una estupidez, indigna de llamarse masturbación'
Al rato vuelvo a leer, de nuevo a nublar"
(Carlo Branni en "Cara seca", refiriéndose a un poema de Sandra Ferro)
Tuve pudor de referirne a esa "crema" impresa, preferí que la exposición al
calor "la corte" sin mi intervención. ¿Qué es lo que lleva a neo-portentos
como Jacario a llenarse el vientre con puro puré de papas?
((Samuel Rego, en "Cerrojo Blando/Revista de Crítica Críptica",
marzo/abril, 2004)
Pero, ¿cómo es esto?:
es un cómico de la fragua Arizmendi
¿es esto bueno, malo, indiferente?
la risa, ¿es un fenómeno mineral?
¿es un fuego inyectado por soplete?
(Andrea Avila, "Pompada")
Pensándolo bien, Romualdi no es tan malo.
Hay algo blando en él, es verdad.
A algunos no les gusta, ¿es eso un problema?
"Es un honor", diría Tejeira.
A lo mejor Rinaldi suscribiría.
díganme algo así como "margarita"
yo estoy dispuesto a abrir las orejas
cerrar la boca por si acaso
(Celso Romualdi, en "Aplausos", 1999)
Viene Franco Dodio a poner en duda todo lo que hemos pensado acerca de la literatura de Uriah Marraquesh desde que tropezamos, y nos herimos, con "Ganas de ser ardilla artillada". La sorna, la parranda lexica, la curva sonomática y, como dijo Leo Da Levi, la semítica, que es una semiótica sin "o": a desgarrarse las vestiduras, señores, hemos perdido a Uriah Marraquesh, se disolvió en sus propios libros, empapados de ácido.
A ver si se entiende. Liliana Padua se enferma, se enclaustra y, cuando
reaparece, meses más tarde, lo hace con su obra maestra, "Rendición de
cuentas de un collar que ya no existe".
Años después, pero no demasiados, Fernando Boller también enferma, se
encierra en su departamento de altillo y, tras ocho meses de
enclaustramiento, reaparece: desnudo, extraviada su mente, perdida para
siempre su memoria, incapaz de trazar una cruz en un papel.
"Genios, capos, héroes, megabundos: es más de lo que puedo asimilar. Oh, Fargas,
dame fuego: al menos fumo. Eso es algo, ¿no?"
(Dardo Numa, "El diálogo de los entes blandos", 2003, Ediciones Mar del Todo)
"¿Capáz de qué, de qué es capaz el pecho en pelo de la esencia de ese, cómo
se llama, ese tal Sergio María Brur? ¿En qué se diferencian sus cuentos de
una ristra de penas? ¿Vienen del aire los aromas del cantor? ¿Vuelan al ras
los sonidos del oso en furia, el Gran Padre Evaldo Lamaglia? Vayan
palmadas en cada mejilla, a modo de saludo: tanto tiempo, cómo ustedes
tán."
(Zelmar Frattolini , en su ensayo "El campeón de todos los toros",
publicado en "Albaseba", circa 1994)
"Una revisión autocrítica de lo actuado nos revela con qué poca
inteligencia nos manejamos. La inclusión de Radomir y Garré en el equipo de
redacción ha sido decisiva para que nos basureen. No quiero verlos más,
malditos sean esos dos. Si los agarro... mejor agárrenme a mí, que no
respondo, ¡no respondo!"
(Thelma Rosales, ex-directora del suplemento "Líneas" del diario capitalino
"Ya")
En el primer capítulo encontramos:
"... solo, o escoltado, pero por dos sombras: totalmente solo. Subí al
taxi, "a Moreno López 336, no tan rápido". Pensaba, pensaba, pensaba: eso
era lo que creía. Pero tenía fuerza en los brazos."
Promediando la novela:
"... escoltado por dos sombras activas. Me empujaron al taxi, me enganché
el pantalón. Mareado, mareado, mareado. Sin brazos, sin cabeza, aspirado
por la fuerza bruta."
No cuento más: leo, todavía. El libro de Hugo Landau, "La Feria del Este".
Volví a escuchara a Garbo Guanabo y esta vez me entusiasmó. Por lo menos,
su forma de frasear cada vez que ataca esas lineas tan cargadas de
consonantes. No recomiendo acercársele demasiado mientras canta: nadie sabe
que es lo que se mete en la boca cada vez que mastica una de sus letras
imposibles de entender. ¿O se muerde la lengua y la escupe en pedazos? Todo es
posible en Garbo Guanabo, es a él a quien, hoy por hoy, más admiramos.
"Los mejores Titos son los Barreiro, mientras que las mejores Juanas son
las Bermúdez. No se me ocurre otra cosa, espero que no se molesten. No se
van a molestar: les falta mucho, recién están en la etapa de la euforia.
Que les dure."
(Roxana Beltrán, en "Gargarrotes", un blog que ya no existe)
He aquí una lista de blogs que han sido dados de baja en los últimos días:
* El Nudo, el blog politemático de Javier Marcos (nudo.megablog.com)
* Zanzibar (¡qué lástima), de la hiperkinética Silvia Furman
(zanzibar.parablog.com)
* Cuenta Corriente Alterna, del invisible Brobson (cca.zetablog.com)
* Ojos Nimios, el famoso "rollo de papel higiénico" de Alan Fermúdez
(ojosnimios.blogbond.com)
* ¡Fieras!, "poliblog paradogmático", según la definción de sus mentoras,
Nana Vega y Mama Vaga (fieras.perrablog.com) Gran pérdida.
¿Qué pasó?
¿Saturación?
¿Cansancio?
¿Abuso de confianza?
¿Depresión?
¿Vaciamiento temático?
¿Pragmatismo negativo?
¿Reflujo?
¿"Línea de flotación" evidente?
¿Inconsecuencia o consecuencia?
(Fuente: juntablogs.com)
También libros dejaron de circular; estos son los últimos de los cuales nos
hemos enterado:
* EL NUEVO HORROR, un extraño relato "estirado-comprimido" de Germán
Ackerman, que publicó un sello desaparecido hace tiempo, El esplendor, en
1987:
"El perro desesperado tramaba algo. Subido a un terraplén imaginario,
temblaba de rabia. Abajo, la serie ininterrumpida de furias, no dejaba de
pasar".
* ROPA, los "poemas rotos", de Flavia Grad, autoeditado en 1994 bajo el
sello "Piel":
"mi mirada
¿espeja?
¿Es, en verdad,
espeja?
¿De oreja a oreja
espeja mi mirada?
¿Espeja?
¿Qué esperan?
¿Que escriba 'es peja'
y me gane el desprecio
de mi mirada"
* EL CICLO MALO, aquel tan mentado (por algunos) exabrupto de Juana
Merlino, publicado por "Del Sur Editores", en 1999:
"Para amarrar las piernas, buscar la víbora suelta, hincharse el vientre,
pincharse el vientre, atacar el vientre: papá, mamá, hermanos, ratas",
Dejaron de ser notorios algunos grupos, o se disolvieron en forma
inadvertida.
Ya no está, por ejemplo, "Piedra Neones", aquellos "meros perfos" que se
apiñaban en un tablado de dos por dos y gustaban de declamar, o leer a gritos
, tantas proclamas simultáneas como participantes actores arriba.
En cierta oportunidad el conjunto se presentó amarrado con una
cuerda de nylon. Aparecían en pubs, discotecas, sótanos. Nunca al aire
libre.
Otros que ya no fluyen son los "Nuevos Sonos".
Editaban fanzines, libritos de poesía, discos de bandas "NuSon",
organizaban las conocidas Experiencias Nusas. De allí surgieron Natalia
Sandros y Babo Russo. Ellos ya no son Nusos, sino otra cosa. Algo quedó,
distinto. No nusónico, se secó.
Así de triste.
"Hasta ahora fui cauto. Mañana tomo distancia, me pongo a correr"
(Cristian Obeda, en "Sanciones", publicado en "Corredores", mensuario
puertomarquino, 2004)
"Quedan dos caminos: o mentir que esa obra es "interesante" o decir la
verdad: me aburre esa puesta en escena improvisada de la palabra, ese
"desgano mengano", como diría Manuel Barragán, o esa "epifianía", como un
día se refirió Dani Núdelman cuando le dieron a leer un texto de Manuela
Allama. La tercera opción es hacerse humo. O cerrar la puerta."
(Javier Entemberg, en una charla ofrecida en el cículo Báscula, tras la
presentación de un libro de Martha Bonovo, "El Norte: La Morte")
"¡Yo también escribo en block!"
(Melgo Sánchez Toro)
martes, noviembre 23, 2004
Vuelvo
En un baño, sentado, esperando una respuesta, que se demora y me provoca dolor, decido volver:
¡volver con todo!
No se puede, ¿o se puede?
Entré, dije unas paragrafadas, salí, me olvidé de grabarlas, se perdieron, nadie las oyó, me da vergüenza volver a entrar. Tomo aire. Cumplí.
sábado, enero 24, 2004
Mi permanencia
Han visto, volví. Sì, aquí estoy. Cómodo. Bien sentado. Ah, sí. Qué bien. Qué suerte. Ajá, sí. Ehhh. Me parece que me tengo que levantar. No es nada, pero, parece, me tendria que mover un poquito. Ademàs, hay que renovar un poco el aire. Voy a tomar un poco de aire. ¿Hay un parque, afuera? Fantástico, salgo un minuto. Por tan poco tiempo no va a pasar nada. Me cargo de oxígeno, y vuelvo. Me despejo la mente, y regreso. ¿Hay problema? No creo, ya vengo. A no preocuparse, no vale la pena.
Regreso
¿En dónde estaba hace un rato, o hace unos días? ¿Del otro lado del mundo, viendo cómo liquidaban uno a uno, a la crema de la crema de los cantantes? Tendría que recordar cómo es que conseguí pasajes para tan lejos, y por qué yo prefería perderme en tal tumulto, en lugar de quedarme en el centro de este cuarto, tranquilo como un clavo clave, y meditar en cómo seguir adelante, o cómo girar en falso, o lo que fiuere, valga decir: estoy aquí, no me muevo, nada exterior logra tentarme, aquí nací, y nacerán mis hijos. Yengo nuevos bríos, ya vuelvo, voy a avsar que me quedo aquí, que todo aquello; ya vuelvo.
martes, octubre 07, 2003
Mia casa
Carcomido estuve por la espera. En puerta estuve como buje a la espera de que se abriese. Como un destornillador de gran calibre traté de forzar la entrada, y aquí estoy, preso de mi audacia, pero, por fin, filtrado en este cuarto blogo que, paradogicamente, me pertenece por completo. Ahora recuerdo: yo soy de aquí. Nací entre estas cuatro paredes. Me colgaba de la lámpara del techo. Rompía todo aquello que se me cruzase en mi paso a gatas. ¿Qué más hacía? No recuerdo, pero esta es mi casa. Estoy seguro. Hay algo que me tira, que no puedo explicar. Me gusta estar sentado aquí. Me gusta caminar dentro de estos límites. Me gusta, cada tanto, abrir la puerta, para ver qué pasa afuera. Me parece que algo sucede afuera. Iré a ver. Mirá vos, en efecto, algo sucede. Tengo que salir, cierro la puerta con llave. Dejo mi casa segura, eso espero. Yo también me voy seguro, aunque eso no dependa tanto de mí. Sí, hay algo muy interesante; si no me apuro, lo pierdo. Ya estoy de regreso. No demoro.
viernes, octubre 03, 2003
Un momento
Ahora que estoy sentado en un lugar que me hice, pienso, podría haberme quedado aquí toda la vida. Podría estar sentado aquí y decir las cosas que se me ocurre decir, sin tener que estar añorando a cada rato el lugar en donde podría estar yo diciendo las cosas que digo a cada rato. Ah, que paz del alma, qué plenitud de los pulmones, qué luz de la frente, qué horizonte sin paneles. Todo se extiende a mis pies, sobre todo a mis pies. Ahora debo retirarme, un minuto y ya vuelvo, buscar algo que olvidé en el otro lado. El otro lado está ahí nomás, ya vuelvo. Dejo todo asì como está. Ya vuelvo. Ya vuelvo.
Vuelvo blogo
He regresado de un modo que no había previsto. Había intentado ingresar por la puerta cerrada, que permanecía cerrada e iría a continuar cerrada. Cambié mi plan por aquel, que, por simple, había yo descartado: entrar por la puerta abierta. Entré, y con qué me encuentro: con que todo está en su lugar, fijo sin siquiera haber cambiado de color, o de tensión ante el entorno, que lucía congelado, pero sin exhudar frío. Debo, ahora, empujar esto hacia allí, rayar esto acá, frotarme en un canto, escupir hacia arriba. Todo por haberme ido, a hacer lo mismo que hago ahora, pero en otro lado, con ligera variación de identidad
jueves, septiembre 25, 2003
Ahora recuerdo. Estaba hablando de mí. Como podría hacerlo ahora: estoy sentado frente a la computadora, escribiendo blogudeces. Estoy sentado, y escribo le diario personal que siempre postergué: nunca tuve paciencia para eso y no la tengo ahora. ¿Por qué tengo que escribir un diario? ¿Porque soy un escritor? ¿Porque soy David Wapner, el autor de "Tragacomedias"? Ahora necesito acostarme, más tarde lo pienso.
Hasta luego
De nuevo tengo que salir. Qué urgencia, dios mío. ¿Serán las tiroides? Un día salí a realizar un trámite, importante para mí. FFui a una imprenta de la calle Uruguay, en Buenos Aires, para mandar imprimir volantes del recital de una de mis bandas de alguna vez. ¿Regresé alguna vez de allí? ¿Dónde están esos volantes? ¿Cómo salió el recital? ¿Es aquel mismo que a veces recuerdo? ¿O fue otro? ¿Qué pasó con todo eso? Qué dolor de cabeza, ya vuelvo.
¿Adónde fui?
¿Cómo me había olvidado de esto? ¿Cómo es que me corrí unos metros de este blogo y me metí en otro? ¿Qué comí, mientras tanto? ¿Dormí? ¿Salí a caminar y volví? ¿O me quedé dando vueltas? ¿Estoy perdido? ¿Tendré alguna chance de regresar? Tengo que pensar.
lunes, agosto 25, 2003
Todavia estoy aqui
No me movi de esta silla.
Aprender demanda sacrificios.
Pero ya no doy mas.
Hasta luego.
Este comienzo es breve. Tengo un gran deseo de ir al baño. Me voy a quedar allí, sentado un buen rato. Me lllevo material de lectura, un tomo de una enciclopedia que encontramos tirada en un basural. Al principio, una bacteria que anidaba en las portadas y hojas me hacpa arder los ojos. Ahora me acostumbré.
